El 66% de Wall Street ya está en DeFi | Encuesta 2025 de Paradigm con Dan Robinson y Justin Slaughter
Inside the episode
En este episodio especial de Bankless, nos sentamos con Dan Robinson y Justin Slaughter de Paradigm para hablar de su estudio recientemente publicado, TradFi Tomorrow: DeFi and the Rise of Extensible Finance. Basado en las respuestas de 300 profesionales globales de TradFi, este informe ofrece un mensaje convincente: 66% de las instituciones financieras tradicionales ya están comprometidas con DeFi de alguna manera significativa.
The Signal in the Noise
Si bien los escépticos pueden tachar el interés de TradFi por DeFi de superficial o impulsado por las relaciones públicas, la encuesta de Paradigm deja claro que algo más profundo está sucediendo. Las instituciones no sólo están "explorando" DeFi, sino que están poniendo a prueba programas, invirtiendo en proyectos cripto-nativos, construyendo productos tokenizados y preparándose para un futuro en blockchains públicos.
Entre los sectores más comprometidos:
- Gestores de activos (fondos de cobertura, empresas de compra)
- Bancos minoristas y de inversión
- Procesadores de pagos como Visa y Mastercard
¿Y qué les entusiasma? Tokenización de activos, stablecoins, intercambios descentralizados e interoperabilidad son las áreas que más interesan a los nativos de DeFi.
¿Por qué ahora?
Dos palabras: claridad normativa.
Con el nuevo liderazgo de la SEC y el creciente interés bipartidista en la legislación sobre criptomonedas, el entorno está cambiando rápidamente. El informe enmarca el momento actual como una "esclusa" reguladora que empieza a abrirse: las instituciones ya están haciendo cola. No se limitan a esperar la luz verde, sino que están construyendo infraestructuras y formando alianzas estratégicas para estar preparadas para esprintar en el momento en que lleguen las políticas.
DeFi como concepto, no sólo como producto
El estudio de Paradigm no definió DeFi de forma restrictiva mediante protocolos específicos, sino que lo adoptó como una idea más amplia de redes financieras peer-to-peer sin permisos. Este enfoque conceptual resonó entre los líderes de TradFi, que cada vez más ven la DeFi no como una amenaza, sino como una oportunidad para reducir drásticamente los costes, mejorar la eficiencia y aprovechar la liquidez global.
¿La gran conclusión? Las blockchains públicas -no las autorizadas- son el futuro. TradFi está superando por fin la fase de "blockchain privada" y reconociendo el poder de la infraestructura abierta y sus efectos de red.
Constructores: La puerta está abierta
Para los emprendedores y desarrolladores, la conclusión es clara: La infraestructura DEFI debe escalar para soportar activos del mundo real.
Dan Robinson desafió a los constructores a crear protocolos que puedan manejar una avalancha de instrumentos tokenizados -bonos, acciones, derivados- no sólo tokens cripto-nativos. Los mercados de préstamos, los DEX que cumplan la normativa y los marcos de gobernanza escalables serán vitales.
TL;DR?
TradFi no sólo está coqueteando con DeFi. Van en serio. Invierten. Están construyendo. La convergencia es real.
Y si este informe es correcto, no estamos lejos de un futuro en el que las mayores instituciones financieras del mundo estén operando codo con codo con usuarios anónimos de DeFi sobre los mismos raíles, utilizando los mismos contratos inteligentes y dando forma al mismo futuro financiero.
La convergencia es real.